Estos son algunos consejos para que, a través de nuestras palabras, por medio de nuestro ejemplo y a la hora de hacer frente ellos mismos las situaciones, puedan ir desarrollando poco a poco pensamientos positivos:

  • Enseñarles a tomar el control de la situación.
    Las personas positivas centran toda su energía en aquellos factores sobre los que pueden intervenir para producir cambios.
  • Adaptarse a las situaciones. Hay circunstancias de la vida que NO están en nuestras manos cambiar, simplemente hay que aceptarlas, aprender a vivir con ellas y esto requiere desarrollar la capacidad de adaptación.
  • Todo lo que ocurre es para bien. Ya sea que tu hijos consigan su objetivo o no lleguen a él, de todo se puede sacar una buena enseñanza y aprender a hacerlo mejor en el siguiente intento.
  • Siempre hay una nueva oportunidad. La vida está llena de nuevas oportunidades para hacer las cosas diferentes y volverlo a intentar.
  • Autocrítica constructiva. El niño debe reflexionar en sus fallos, únicamente para aprender de ellos e intentar hacerlo mejor, no para regodearse en lo mal que lo ha hecho y pensar de manera obsesiva en todos sus errores.
  • Buen humor. Enfrentar las situaciones, ya sean buenas o malas, con buen humor predispone al niño a enfrentarse a ellas de una manera más relajada, sin tanto drama. También el buen humor genera un buen ambiente.
  • Buen concepto de sí mismo. Las personas positivas confían en sus capacidades, en sus destrezas y tienen la seguridad de que lo harán lo mejor posible. En caso que las cosas no salgan bien, nunca ponen en juego su autoestima.

Para Nico y Agus