La buena memoria y la agilidad mental desempeñan un papel fundamental en la vida de toda persona, pues gracias a estas se tiene la facilidad de realizar muchas labores cotidianas.

Muchos piensan que mantenerla en perfectas condiciones es algo ajeno a nuestro control, pero lo cierto es que se trata de una habilidad que se puede entrenar y mejorar a través de la práctica de hábitos saludables.

Al igual que otras áreas del cuerpo, estas requieren de una buena alimentación para funcionar en perfectas condiciones y conservarse bien a pesar de los años.

Si bien el envejecimiento las suele deteriorar, las sustancias que tienen algunos ingredientes pueden ayudar a fortalecerlas y mejorarlas para no desarrollar problemas en edades tempranas.

Todo el cuerpo, incluyendo el cerebro, necesita energía para llevar a cabo cada una de sus tareas.

Una forma de conseguirla es eligiendo alimentos con un bajo índice glucémico, los cuales liberan el azúcar en la sangre de una forma más lenta, ayudando a mantener activa la mente durante el día.

Los granos enteros cumplen con esta característica y también son una fuente de otros nutrientes esenciales que fortalecen la salud cerebral.
Entre los más importantes cabe mencionar:
Quínoa, Salvado, Pasta integral
Pan de grano entero, Arroz integral.

Los ácidos grasos esenciales no son segregados de forma natural en el organismo, por lo que deben ser incorporados
mediante la dieta.

Los más importantes son los Omega 3, que se encuentran en alimentos como:
Salmón, Trucha, Caballa, Sardinas, Arenque,
Semillas de chía, Semillas de linaza, Soja y derivados, Semillas de calabaza, Frutos secos
Todos estos alimentos, en cantidades adecuadas, actúan en beneficio de la salud cognitiva y previenen trastornos degenerativos como el alzhéimer o la pérdida de la memoria.