Artículo publicado originalmente en La Voz del Interior

El Qi-gong es un método terapéutico de origen chino que combina movimientos corporales suaves, sincrónicos y fluidos, con la concentración mental y la respiración para aumentar la vitalidad de las personas. En nuestras sociedades modernas, en las que las exigencias laborales cada vez son mayores, su práctica regular constituye una alternativa para sobrellevar el estrés cotidiano, lograr un mayor conocimiento de sí mismo y así poder relacionarnos mejor con los demás.

El Qi-gong o Chi Kung significa el arte de saber respirar. En China es la gimnasia más popular del país pues la practican millones de ciudadanos en espacios públicos. En Argentina y en Córdoba cada vez hay más practicantes que la realizan en lugares públicos al aire libre como en los parques Sarmiento, el de las Naciones, Las Heras o la Plaza de Argüello, entre otros. Para quienes quieren profundizar en su práctica existen varias escuelas en Córdoba que dictan clases regulares y también instructorados. Esta gimnasia está dentro de las terapias complementarias, pueden practicarla tanto hombres y mujeres de todas las edades y ayuda a disminuir la ansiedad, el estrés, la depresión y el insomnio.

“El Qi-gong beneficia el sistema cardiovascular porque disminuye las pulsaciones del corazón, aumenta su irrigación y el volumen cardíaco, y mejora la función ventricular” explicó a La Voz del Interior Yang Swing-Ming, una de las máximas autoridades mundiales en la práctica del Qi-gong, Tai Chi Chuan y Kung Fu, quien dictó un seminario en Córdoba.

La práctica del Qi-gong también aumenta la circulación periférica y cerebral y regula la presión arterial. Beneficia el sistema respiratorio porque regula el ritmo, aumenta el volumen de la ventilación pulmonar y alveolar. Su práctica “mejora el funcionamiento del sistema digestivo, la función gastrocólica, regula y fortalece la perístasis, acelera la evacuación y elimina gases.

También tonifica el hígado y el páncreas”, agrega Yang que nació en Taiwán pero actualmente vive en California. Es magíster en física de la Universidad Nacional de Taiwán y también tiene un doctorado en Ingeniería Mecánica de la Universidad de Purdue en Estados Unidos. Es el fundador de la escuela YMAA, (Asociación de Artes Marciales Yangs) con sede en Boston. Dirige el Retreat Center de California, un centro de entrenamiento especializado en artes marciales y también 60 escuelas afiliadas en 18 países del mundo.

Según la OMS

El Qi-gong es ejemplo de “terapia basada en procedimientos”. Para la OMS, “la calidad de un determinado procedimiento basado en medicina tradicional (MT) o complementaria (MC)depende de cómo se practique”. En China es MT.

Otros beneficios

La práctica de Qi-gong también fortalece los huesos y aumenta la elasticidad de músculos y tendones; y activa y regula el metabolismo.

Consultado sobre las diferencias entre la gimnasia occidental y la gimnasia del Qi Gong, el doctor Yang aclara que en el Qi Gong se realizan movimientos sin esfuerzo muscular y sin aceleración cardíaca con respiración que se vuelve más lenta. En cambio la gimnasia occidental se funda en el esfuerzo muscular y el consumo de oxígeno. “En el Chi Kung la atención de la mente está puesta en el sentir del cuerpo y en la respiración. En la gimnasia occidental uno realiza ciertos movimientos, se tensan los músculos, las células se multiplican y el cuerpo se entrena”, compara el especialista.

El Qi-Gong es considerado una fuente de juventud porque incrementa la vitalidad de las personas y si se práctica en forma sostenida y durante muchos años ayuda a retrasar el envejecimiento. “Para los chinos, el cuerpo está conformado de dos partes, la parte física y la parte energética. Cuando estas dos partes se unen hay vida, pero cuando no hay circulación de energía una parte del cuerpo se muere. Por eso tiene que haber un equilibrio entre estos dos aspectos. Cuando la mente está tranquila, la energía se puede conservar y esto hace que la persona tenga una vida más plena y pueda vivir más tiempo”, advierte Yang. Respecto de si se puede lograr hacer un puente que integre los conocimientos de la medicina occidental y la medicina china, el especialista señala que hace varios años se está produciendo este puente entre ambas medicinas. “Los estudiantes de medicina de Estados Unidos están estudiando en las Universidades no solo medicina occidental sino también medicina china. Se están desarrollando investigaciones sobre los beneficios médicos de estas prácticas en la Escuela Médica de la Universidad de Harvard. Además los centros de investigación sobre el cáncer de Estados Unidos están considerando al Chi kung dentro de los tratamientos para el cáncer”, finaliza.

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