El aminoácido Glicina es el más pequeño de los aminoácidos, no tiene color y es de sabor dulce. Es uno de los llamados aminoácidos no esenciales pues nuestro organismo puede sintetizarla a partir de serina y treonina.

Fue aislada por primera vez en 1820 a partir de gelatina, es incolora y de sabor dulce y es el aminoácido más simple. El aminoácido glicina es esencial para la biosíntesis de ácidos nucleicos, biliares, fosfatos de creatina y otros aminoácidos.

Son muchas las funciones de este aminoácido y muchos los beneficios para un buen y correcto funciona-miento del organismo, destacamos: Ayuda a crear tejido muscular y para convertir la glucosa en energía.

Aumenta los niveles de creatina en el cuerpo, por lo que ayuda a prevenir la descomposición de los músculos. El aminoácido glicina es utilizado por el sistema nervioso y funciona como un neurotransmisor inhibidor, por lo que puede ser beneficiosa en el tratamiento de la esquizofrenia. Ayuda a mejorar la recuperación en casos de pérdida de memoria.

El cuerpo necesita glicina para poder reparar los tejidos dañados. Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, por lo que los suplementos de glicina pueden ayudar en casos de fatiga, hipoglucemia, anemia y síndrome de fatiga crónica. Suministra al cuerpo la glucosa necesaria para producir energía. Es esencial para un correcto funcionamiento del sistema digestivo. Se están realizando estudios que sugieren que la glicina puede ayudar a prevenir el desarrollo de algunos tipos de tumores y de melanomas. También se está estudiando la importancia de la glicina para reducir los síntomas de la hiperplasia prostática en los hombres.

Como ya hemos dicho, el aminoácido glicina es uno de los no esenciales, es decir no es necesario conseguirlo a través de la dieta. Aunque nuestro organismo lo puede fabricar es conveniente saber que se encuentra en alimentos ricos en proteínas: Alimentos de origen animal: pescados, carnes, lácteos, quesos, etc.

Alimentos vegetales: soja, espinacas, legumbres, col, pepino, plátano, coliflor, etc. En realidad es difícil que se sufra una deficiencia de glicina ya que, como ya hemos dicho, nuestro cuerpo puede sintetizarla y, además, son muchos los alimentos que la contienen.