El año 2014 corresponde según la Astrología China al Caballo de Madera (del 31 de Enero y al 18 de Febrero de 2015) y viene con la fuerza del Viento y la pasión del Caballo, arrasando con los desprevenidos.

El Caballo simboliza fuerza, energía, y una naturaleza que prospera cuando es el centro de atención. Siempre en busca de un buen momento, los caballos mantienen a las multitudes felices con su humor y su ingenio. Los caballos son muy inteligentes por lo que son capaces de aprender nuevos temas con facilidad y son muy capaces de asumir multitareas. Sin embargo, no siempre terminan lo que comienzan porque están siempre persiguiendo la próxima oportunidad. No admiten restricciones y son capaces de galopar hasta agotarse por sus afectos y preferencias. En Feng Shui lo relacionamos con el Fuego, inquieto y veloz, pero también fuerte y obstinado e inflexible en las causas a las que se entrega de corazón o en contra de lo que obviamente no quiere ni le interesa. El Caballo es capaz de sacrificar su vida por valores como la Libertad, aunque a veces se precipite en su determinación de lo que es su verdad y de lo correcto, la palabra clave es PASION, VOLUNTAD, ENTREGA, pero sólo para lo que cree o juzga afín o correcto. La Madera alimenta el Fuego del Caballo, lo que producirá nuevas propuestas y posibilidades de cambio, sólo al alcance de los más veloces o intuitivos.

2014 es año PEQUEÑA MADERA, llamado SUN, el VIENTO, alude a movilizaciones meteóricas, lluvias y vientos que se harán sentir aún en los lugares más resguardados ya que es la FUERZA de lo SUAVE y PENETRANTE. Este tipo de energía tiene la característica de adoptar múltiples formas, arremolinarse, cambiar de velocidad o de dirección y aparecer con ímpetu donde menos se la espera; no hay que subestimar el PODER de lo PEQUEÑO. En este año algo que uno no le da importancia puede transformarse en algo grande, y lo que parece de gran trascendencia, quizás no se realice.

Es un año muy bueno para las personas creativas (Madera); los proyectos “locos” son los más factibles de concretar; es bueno para las personas Agua, aunque corren riesgo de agotarse; es excelente para los Fuego, aunque su entusiasmo no tiene límites; es regular para el Metal, porque va a destacar la falta de cuidado y prolijidad; y para la Tierra, por los cambios imprevistos de dirección y la velocidad que toman las cosas.

Irene L. Borgarello . ANTACUNI
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